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Mostrando las entradas etiquetadas como Cuentos para leer VII-A

Cuentos para leer VII-A

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El tesoro del huerto. Para leer

 Cuentos para leer VII-A. Había una vez un viejo campesino llamado Cosme, que tenía tres hijos muy holgazanes. Cosme era muy trabajador y todos los días se levantaba muy temprano para trabajar la tierra y dar de comer a los animales. Pero sus hijos no querían ayudar en nada. Dormían hasta las 12 de la mañana, y por más que el pobre Cosme intentaba que hicieran algo, no había manera. – ¡Venga, holgazanes! – decía cada día Cosme- ¿Quién me ayuda con el trigo? ¿Y con las gallinas? Pero nada, por más que lo repetía, una y otra vez, ninguno de sus tres hijos se levantaba a ayudar. Pasaban los días y Cosme se preocupaba cada vez más. ¿Qué futuro les esperaba a sus hijos si no eran capaces de trabajar el campo, que era lo único que tenían? ¿Cómo saldrían adelante en un futuro cuando él ya no estuviera allí? Los días siguieron pasando y llegó la época de la siembra. Él ya era mayor y no podía remover todas las hectáreas de tierra él solo, para sembrar el campo, no le daría tiempo. Y si no ...

La zorra y el mono coronado rey. Para leer

 Cuentos para leer VII-A. Bailaba entre todos los animales el mono con tanta gracia, que comenzaron a aplaudirle sin cesar. Era tan simpático que decidieron coronarle rey de todos ellos. Pero la zorra no estaba conforme. Ella creía que no era digno de tal corona. De hecho, se propuso demostrar al resto de animales que el mono no debía ser el rey. Para ello, preparó una trampa: puso un trozo de comida sobre una cepa y después llamó al mono:  – Majestad- dijo la zorra- Encontré un trozo de suculenta carne en el camino y he pensado que es digna de nuestro rey… Pero en lugar de traerla, creo que es más majestuoso que seas tú mismo quien vayas a por ella y así podremos decir que fuiste tú quien la encontró.  – Muchas gracias, zorra– dijo el hambriento mono- Me parece muy generoso por tu parte. Dime dónde está.  La zorra condujo al mono hasta la trampa y el mono rey, sin pensar, se lanzó como loco a por la carne. Y claro, quedó atrapado por la cepa.  La zorra entonces...

El ladrón de pollos. Para leer

 Cuentos para leer VII-A. Resulta que un hombre de una pequeña aldea de china comenzó a robar pollos a sus vecinos. Todos sabían quién era, y al verle, solían decirle:  – No está bien robar.  Pero él seguía haciéndolo.  Al final, el ladrón se dio cuenta de que obraba mal. Reunió a todos en la plaza del pueblo y dijo:  – He decidido enmendarme. Por eso, a partir de ahora robaré un solo pollo al mes y no robaré ninguno al año que viene.  El más anciano de la aldea le reprochó:  – Me parece bien que quieras cambiar. Pero si eres consciente de que obras mal, ¿por qué no cambias ya? ¿Por qué lo dejas para mañana? Las malas acciones deben corregirse de inmediato. La espera no es una solución.  Reflexiones. Esta fábula nos hace pensar que está claro que el ladrón de pollos era consciente de que obraba mal, pero no estaba muy convencido de querer cambiar. Las malas acciones se deben terminar de golpe: el ladrón no debía estar muy arrepentido cuando decidi...

El hombre entre dos edades. Para leer

 Cuentos para leer VII-A. Un hombre de mediana edad, cuyo pelo empezaba ya a mostrar bastantes canas, decidió que ya era hora de casarse. Tenía este hombre una gran fortuna, y todos lo sabían en aquella pequeña aldea. Por lo que interesadas no le faltaron en cuanto se corrió la voz de que buscaba mujer para compartir sus bienes.  Sin embargo, el hombre de mediana edad solo veía interés en todas ellas, y rechazaba una y otra a diario. Un día conoció a dos mujeres, dos viudas, que parecían, a simple vista, que su fin no era otro que ofrecer cariño.  Una de estas mujeres era muy joven, fresca, lozana y muy dulce en el trato. La otra, mucho más mayor, era casi anciana, pero había aprendido a reparar muy bien las ‘taras’ que dejan los años, y lucía radiante igualmente.  Las dos se pasaban el día adulando al buen hombre y ofreciendo cariño. Pero cuando la mujer más joven estaba con él, y acariciaba su pelo, iba arrancando una a una las canas, para que él pareciera más jove...

La tortuga y la hormiga. Para leer

 Cuentos para leer VII-A. Una tortuga, que vivía en lo más hondo de un pozo, excavado de forma natural en un pantano, preguntó a una hormiga que pasaba por allí con una espiga de trigo:  – Dime hormiga, ¿de dónde sacaste el trigo?  – Uy, pues de mi despensa. ¡La tengo llena! Así, no paso hambre durante estos meses de tanto frío.  – ¡Ay, hormiguita- se quejó entonces la tortuga- Qué afortunada tú que tienes comida! Yo me muero de hambre aquí encerrada todo el año. Apenas puedo comer alguna que otra sabandija.  La hormiga, lejos de mirarla compasiva, le preguntó:  – Sí, hace frío y estamos en invierno… Pero… Y el resto del año, ¿qué haces?  – ¿Qué hago? Pues… Nada, la verdad. Ando un poco de aquí para allá, pero, sobre todo, duermo, duermo mucho.  – Entonces no te quejes- dijo entonces la hormiga- Pues si no trabajas en todo el año, ¿Cómo quieres descansar en invierno sin pasar hambre? «Si quieres hacer frente a las adversidades sin problemas, traba...

La gallinita roja. Para leer

Cuentos para leer VII-A. Érase una vez una gallinita roja que encontró un grano de trigo. – ¿Quién sembrará este grano? – preguntó la gallina. – Yo no – respondió el perro. – Miauuu… Yo no – dijo el gato. – Yo no – dijo el cerdo. – Bueno, pues entonces lo haré yo – dijo la gallinita roja- . ¡Clo, clo! Y sembró el grano de trigo en la tierra y este creció muy, muy alto. Entonces, al ver la planta crecida, la gallinita preguntó:  – ¿Quién cortará este trigo?  – Guau, guau… Yo no – dijo el perro. – Yo no – dijo el gato. – Oing, oing… Yo no – dijo el cerdo. – Entonces lo haré yo – dijo la gallinita roja- . ¡Clo, clo! Y cortó el trigo. – ¿Y quién llevará el trigo al molino para hacer la harina? —preguntó entonces la gallinita roja. – Yo no – dijo el perro. – Miauuu… Yo no —dijo el gato. – Yo no – dijo el cerdo. – Entonces lo haré yo – dijo la gallinita roja- . ¡Clo, clo! La gallina llevó el trigo al molino y más tarde regresó con la harina. – ¿Quién amasará esta harina? – preguntó ...

El tigre y el saltamontes. Para leer

 Cuentos para leer VII-A. Cuentan que hace mucho tiempo un poderoso tigre paseaba por la selva cuando de pronto escuchó un desagradable chillido. Buscó a su alrededor, pero al principio no vio a nadie.  Ante el segundo chillido, se fijó en un pequeño saltamontes que le miraba desde el suelo.  – ¿Eres tú quién grita así? ¿Cómo te atreves a molestarme, insignificante insecto?  El saltamontes, lejos de asustarse, contestó:  – Tú has destrozado con tus patas el lugar en donde iba a construir mi hogar… Me parece poco un par de chillidos…  – ¿Con que te crees capaz de responderme? ¿Acaso buscas pelea? Espera, que me entra la risa… ¡ja,ja,ja!  – Pues no sé qué te hace tanta gracia, tigre. Si quieres pelea, la tendrás… Te desafío. Mañana aquí a la misma hora. Trae a todos tus amigos y yo traeré a los míos.  – ¿Estás seguro? Mis amigos son muy fuertes…  – No te tengo miedo, tigre…  – Está bien, mañana nos vemos aquí a la misma hora.  Y así,...

El cuervo y la serpiente. Para leer

 Cuentos para leer VII-A. Una pareja de cuervos vivía feliz en un árbol, en donde habían construido un nido. La hembra puso unos huevos y nacieron unos cuantos polluelos. La pareja estaba muy feliz. Sin embargo, un día, una serpiente astuta aprovechó que los cuervos habían salido a buscar comida para sus hijos y se comió a las crías de cuervo. Al regresar, las aves se encontraron el nido vacío, y el rastro en la tierra bajo el árbol de la serpiente.  – ¡Ha sido la malvada serpiente negra! - dijo desesperado el cuervo.  La madre de las crías no podía ni hablar, del dolor que sentía, pero más tarde le dijo a su pareja:  – Debemos abandonar el árbol. Si la serpiente sabe que estamos aquí, vendrá para devorarnos a nosotros también.  - ¡No pienso dejar este árbol! - protestó el cuervo- ¡Es nuestro hogar!  – Ah, muy bien, ¿y qué piensas hacer entonces? - preguntó ella- ¿Cómo piensas deshacerte de la poderosa serpiente?  – Pues algo haré, y será ella quien se...