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Los tres músicos.

Cuentos narrados VII-B. Este cuento nos sirve para reflexionar sobre estos temas:  · El valor de la prudencia. · Cómo resolver problemas mediante el ingenio.  · La desconfianza hacia los desconocidos.  · Cómo nos afecta la soberbia.  No te fíes de los desconocidos y de sus aparentemente buenas intenciones y si te encuentras en algún apuro, agudiza el ingenio.

Los tres músicos. Para leer.

Cuentos para leer VII-B. Había una vez tres músicos que eran amigos: un violinista, un trompetista y un flautista. De todos ellos, el violinista era el que más culto. El trompetista también tenía bastante experiencia y el flautista era el más joven, pero a la vez el más pícaro e ingenioso de todos.  Un día llegaron a un pueblo en donde existía, según les habían contado, un castillo oculto lleno de tesoros y en donde dormía una bella princesa que había sido hechizada por un brujo.  Los músicos decidieron probar suerte y encaminarse al castillo para hacerse con las riquezas que supuestamente encerraba.  El primero en ir fue el violinista, ya que era el más mayor y decía tener más conocimientos de todo. Cuando llegó al castillo, se encontró con que estaba vacío. Recorrió sus estancias sin hallar ningún tesoro y al fin se sentó a la mesa de la cocina. Y como tenía hambre, se sirvió un poco de carne que encontró en la lumbre.  En ese momento apareció en la sala un enano c...

Las zorras a orillas del río Meandro.

Cuentos narrados VII-B. Utiliza esta fábula de Esopo Las zorras a orillas del río Meandro para pensar sobre:  – El valor de la humildad.  – La prudencia y el sentido común.  – El contra valor de la soberbia y la vanidad, la conocida como ‘fanfarronería’. No intentes ser más que nadie: ¿qué hubiera pasado si la zorra se hubiera ‘tragado su orgullo’ de valentía y hubiera reaccionado como las demás? Hubieran buscado otra forma de beber y no hubiera caído al río. El problema es que la fanfarronería anula el sentido de la prudencia y la emoción del miedo, ese valor y esa emoción tan necesarios para protegernos del peligro. 

Las zorras a orillas del río Meandro. Para leer.

Cuentos para leer VII-B. Unas zorras fueron hasta el río Meandro para beber, pero ese día la corriente bajaba con mucha fuerza y ninguna se atrevía a entrar en el cauce. Unas se animaban a otras, pero ninguna terminaba de pasar de la orilla: – Venga, entra tú, que seguro que no es tanto como parece… – decía una a otra.  – ¡La que entre será la jefa del grupo y la más valiente! - dijo otra.  Hasta que de pronto, la más fanfarrona de todas, olvidó el peligro y dijo con soberbia:  – No sé en quién estaréis pensando… supongo que, en mí, que soy la única con el valor suficiente de entrar sin que me haga absolutamente nada la corriente.  Y diciendo esto, la zorra se acercó a beber, cayó al río y la corriente comenzó a arrastrarla sin que pudiera hacer nada para salir. Las compañeras le gritaron:  – ¡Vuelve, no te vayas! Y ella, en lugar de pedir ayuda, gritaba desde el agua:  – ¡No, si solo voy a entregar un mensaje a Mileto… en cuanto termine regreso!  Ref...

El perro, el gallo y la zorra.

Cuentos narrados VII-B. Aprovecha esta fábula corta de Esopo para pensar sobre: · El valor de la prudencia. · La amistad.  · El ingenio.  Desde luego, por muy inteligente que seas, si te olvidas de la prudencia, de poco te servirá… 

El perro, el gallo y la zorra. Para leer.

Cuentos para leer VII-B. Un perro y un gallo se hicieron muy amigos. Tal es así, que decidieron formar un equipo y recorrer mundo juntos. Después de andar durante un trecho largo, comenzaron a sentirse cansados y al entrar en un bosque, buscaron un lugar donde dormir. El gallo se subió a las ramas de un árbol hueco y el perro aprovechó el agujero del tronco para resguardarse dentro.  Pasaron las horas y se quedaron dormidos, pero antes del amanecer, el gallo, que es muy madrugador, comenzó a cantar. Entonces llegó una zorra, alertada por el canto del gallo y al verlo, comenzó a relamerse:  – Vaya, muchas gracias por esa dulce canción- le dijo zalamera la zorra.  – No hay de qué- contestó el gallo.  – Baja, baja, y te daré las gracias como es debido- dijo entonces con astucia la zorra.  Pero el gallo, que no se olía nada bueno, respondió: – Yo que tú no intentaría nada. Mi amigo descansa dentro del árbol y como se entere de que intentas hacerme daño, te molerá a...

Los tres peces.

 Cuentos narrados VII-B. Con esta fábula india, ‘Los tres peces’, podemos pensar acerca de:El valor de la prudencia para evitar problemas. El uso del ingenio para salir de una situación complicada. El esfuerzo y la perseverancia.  Nunca te des por vencido: Si ‘Predestinado’ no se hubiera dejado vencer por el miedo, si hubiera confiado en sí mismo y en sus posibilidades, tal vez hubiera tenido esa pizca de ingenio que necesitaba para salir con vida de esa situación. Si te das por vencido, perderás, pero si luchas hasta el final, puedes perder, pero también puedes ganar. 

Los tres peces. Para leer.

Cuentos para leer VII-B. Había una vez tres peces que vivían tranquilos en un lago. Uno de ellos se llamaba ‘Ingenioso’, otro, ‘Previsor’, y el tercer pez se llamaba ‘Predestinado’. Y los tres peces eran amigos y disfrutaban de su espacio sin problemas.  Sin embargo, un día, ‘Previsor’ se acercó a la orilla del lago, en donde se encontró con unos pescadores, que hablaban entre sí. Y ‘Previsor’ escuchó a uno de ellos decir:  – Amigo, mañana saldremos en barca hasta el centro del lago. Me han dicho que está repleto de peces. Allí podremos pescar muchos.  ‘Previsor’ nadó deprisa hasta donde se encontraban sus amigos para advertirles:  – ¡Rápido! ¡Debemos irnos al otro lado del lago! Mañana vendrán unos pescadores hasta aquí y podemos caer en sus redes.  Pero sus amigos, no estaban por la labor de buscar otro hogar:  – No, yo no pienso moverme de aquí– dijo el testarudo de ‘Predestinado’- Llevo aquí toda la vida y nunca hemos tenido problemas. Es un lugar muy p...

El león y el ratón.

Cuentos narrados VII-B. Con esta fábula del león y el ratón puedes pensar en estos valores: No desestimes nunca la ayuda de nadie, aunque parezca más frágil o pequeño. El valor de la humildad. No por ser más grande y fuerte eres más. Nadie es más ni menos que el otro. El valor de la sinceridad y la honestidad. El valor de la gratitud. El agradecimiento como un valor esencial. El valor del perdón y sus recompensas. Esta fábula corta viene a decirnos que todo acto de bondad recibe al final su recompensa, mediante un gesto de gratitud. También cuando se perdona, como es el caso del león. El león tenía la posibilidad de castigar al ratoncito y al final decidió perdonar su travesura. 

El león y el ratón. Para leer.

Cuentos para leer VII-B. Un león dormía plácidamente la siesta, cuando un ratón juguetón empezó a hacerle cosquillas encima de su cuerpo. El león se despertó enfurecido y le atrapó con rabia. Pero cuando ya estaba a punto de comérselo, el ratón pidió clemencia: – ¡Espera, león, perdóname! Solo quería jugar, no pretendía molestarte… Si me dejas ir, te recompensaré y te lo pagaré de alguna forma. Puede que algún día me necesites… Al león le hizo mucha gracia aquella propuesta del humilde ratoncillo, y se echó a reír. – ¡¡Jajaja!! Eres muy ingenioso, ratoncito. ¿Cómo vas a ayudarme tú a mí? Pero me has caído bien y te dejaré ir. Y el león perdonó la vida al ratón y dejó que se fuera. Pocos días después, unos cazadores pusieron una red cerca de la cueva donde vivía el león. La colocaron de tal forma que el rey de la selva no pudo verla, ya que colgaba de un árbol y sus cuerdas estaban camufladas entre las hojas. Así que, justo cuando el león salió a dar un paseo, ¡zas! … ¡la red le atrapó!...